Mi primer contacto con Bucarest da para una entrada larga, pero no recuerdo haber estado tan cansada en años. Cuando por fin recupere mi portátil, supongo que encontraré algún momento para poder hilar dos frases. Hasta ahora solo puedo decir: “mejor de lo que esperaba”, “sorprendida”, “exhausta” y, finalmente: “no todo el campo es orégano”.
Entre los próximos eventos de la agenda: “boda tradicional rumana” y “fiesta de inauguración” de la nueva casa de los propietarios del piso que he alquilado. Prometo fotos en mi flickr.
Y a todos los que fuisteis al TwittALT, os odio profundamente y OS EXTRAÑO MUCHÍSMO.


Yo a ti también te odio, pero más intrínsecamente. Adió.
jejeje… besos, verdurita, echo de menos su sutileza lingüistica…
hmm.. nice..