Servidora: “Buna sera. Aleea Alexandru”
Taxista: Ok. No eres rumana, ¿verdad?
S: (Usté tampoco es de Écija y yo no le digo nada). Nu, eu nu sunt romana.
Como es obvio que mi rumano no da para mucho más, el tipo sigue en inglés.
T: Eres española, ¿verdad?. Yo he ido mucho a España.
S: ¿Has trabajado allí?
T: Señorita, los rumanos no vamos a España sólo a trabajar.
S: Perdone…
T: Iba con la selección nacional de judo. Ya no compito aunque sigo practicándo. Ahora vuelvo de vez en cuando a pescar en Castilla León
S: Aham… (???)
T: Aquí pesco en los lagos, pero me gusta más hacerlo en España, por 600 euros te pegas una semana estupenda allí.
En ese instante se pone a nuestra altura un Rolls Royce. Desde la luna trasera vemos el TFT que van visionando desde su interior
T: ¿Ha visto ese coche?
S: Sí, ya he visto más de uno. Hay gente con mucho dinero por aquí.
T: Sí, todos son antiguos militares y políticos del régimen, que trincaron mucha pasta cuando se privatizaron algunas de las empresas estatales. Pero vamos, que el que va en ese coche es un mafioso. Que lo sepa usted. En ese y en todos los coches caros que vea por aquí.
S: Ya veo…
T: ¿Sabe usted? La dictadura aquí tuvo cosas buenas. En general todas lo tienen. Cosas buenas sobre el papel, pero difíciles de aceptar por el pueblo. Por ejemplo, cuando yo era pequeño, el colegio era obligatorio, y si un padre no llevaba a sus hijos, era encarcelado. La educación era muy buena, aprendíamos inglés, francés, ruso y alemán. Ahora la educación es una mierda.
S: Si yo le contara lo que se cuece en otros lares…
T: Yo es que soy muy nacionalista ¿sabe usté?
S: Bueno, ya hemos llegado
T: Oiga, tome mi tarjeta y le sigo contando la historia del país, que usté tiene mucho que aprender
S: Gracias, gracias…

Ojiplática me quedo. Sobre todo porque ud le da charleta a un taxista, algo que tengo prohibido por mi religión. Tsk.
A mi, desde el día en que un punki rumano (pero punki, punki) me contó en Brasov que los españoles teníamos que estar superagradecidos a Franco porque evitó que entrase el comunismo en España… desde ese día… yo ya no entiendo nada.
¿Se oye la COPE en Bucarest? Eso o todos los taxistas son iguales (en tu caso además se llaman igual)
Pero lo tuyo es ya un imán de tarjetas de visitas de taxista… es una costumbre nacional?
(Qué buena historia)
¿Seguro que no fue en Madrid?
Definitivamente, hay estereotipos que son universales…
Un beso.
y eso que no le dijo que iba a una fiesta con el embajador…
ya le dije yo que con semejante atuendo tuviera cuidadito…
@Adrian, la red ha disuelto esas distancias, puedes escuchar la radio, ver la tele… Aún no me he puesto con la radio local, sí con algunos periódicos. Pero el día que lo haga, seguro que da para un post.
Saludos!
@Brocco el taxi es una fuente inagotable de cultura popular
El resumen seria que todo tiene algo bueno.